sábado, 20 de noviembre de 2010

De acusadora se convirtió sin darse cuenta en acusada: en vez de pedir explicaciones ahora pedía perdón.

7 comentarios:

  1. Encantador blog el tuyo, un placer haberme pasado por tu espacio.

    Saludos y un abrazo.

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  2. Pedir perdón es mejor que pedir permiso, querida.

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  3. Un blog magnífico. Coincido con el comentario de Coco.

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  4. Acabo de descubrir tu blog y me ha encantado. Resulta ameno e interesante.

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  5. Muchas gracias por los halagos, por los comentarios y por las verdades ;)

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